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Respaldo normativo

No es una ocurrencia. Está en un estándar UNE.

Cuando alguien te propone un método de productividad, lo razonable es preguntar en qué se basa. La Metodología de Gobierno del Tiempo y Gestión de la Productividad TSG4® se apoya en el estándar UNE 71404, Modelo de Referencia para la productividad profesional en la Era Digital en las áreas de Tecnologías de la Información (TI), el modelo de referencia español para la productividad profesional.

Por qué este estándar

El estándar y el método comparten autor.

Javier Peris es coautor del estándar, preside el comité CTN 71/SC 40 de UNE que lo aprobó y lideró el grupo de trabajo que lo elaboró. Por eso buena parte de lo que TSG4® hace desde hace años está dentro de él con otras palabras. Y el propio estándar cita TSG4® entre los sistemas de productividad de referencia.

Para qué existe el estándar

El estándar no compite con los métodos. Les da un marco.

La UNE 71404 no quiere ser un método más: se ofrece como referencia para que otros construyan sus propias aplicaciones del modelo. TSG4® es una de ellas, y la primera escrita por uno de sus autores. Nació para las áreas de tecnologías de la información, pero sus recomendaciones sirven para cualquier sector y cualquier área de la organización, igual que TSG4®.

Qué toma TSG4® del estándar, y qué no

Toma su estructura. Conserva su voz.

El estándar organiza la productividad en tres dominios, la persona, el equipo y el departamento, y TSG4® ordena sus Niveles de Certificación de la misma manera: el Yellow Belt es el dominio de la persona, el Green Belt el del equipo y el Black Belt el de la organización. Toma también su respeto por los sistemas de gestión: el gobierno del tiempo no toca los procesos que la organización ya tiene, y mejora tanto la actividad que regulan como la que no regula nadie, como el correo, las reuniones o los informes.

Y donde el estándar recomienda sin decir cómo, TSG4® pone el método: lo que hay que hacer, semana a semana, para que la recomendación se cumpla.

Y deja fuera, a propósito, lo que el estándar recomienda sobre la vida personal, como el sueño, la alimentación o el ejercicio, porque chocaría con su principio de no intrusión: la empresa solo lee planos de trabajo.